El verdadero calificativo de amigo lo merece aquel a quien, después de haberle juzgado digno de tal nombre, le confiamos los secretos como a nosotros mismos. Igualmente, se han de evitar los extremos tanto de confiarse a cualquiera como de no hacerlo a nadie.
Séneca. Epístolas morales a Lucilio
No hay comentarios:
Publicar un comentario