Nos ponemos nerviosos.
Muchas son las situaciones que nos llevan a ponernos nerviosos. Hasta la persona más aparentemente fría sufre ante cualquiera de esas situaciones. Quién no ha sentido el nudo en el estómago al esperar la llamada de una persona especial, o que saliera la nota del último examen de la facultad. Quien no haya sentido esa sensación que tire la primera piedra o que levante la mano, eso es menos doloroso. ¿Cuál fue el momento en el que más sufristeis por estar nerviosos? ¿Qué hicisteis? ¿Cuál ha sido la mayor tontería que habeis hecho por culpa de los nervios? Yo he hecho varias. Algún día os las contaré. Pero no hoy. Estoy demasiado nerviosa. Mi vida está cambiando. Y eso me anuda el estómago. Para bien, espero.
Muchas son las situaciones que nos llevan a ponernos nerviosos. Hasta la persona más aparentemente fría sufre ante cualquiera de esas situaciones. Quién no ha sentido el nudo en el estómago al esperar la llamada de una persona especial, o que saliera la nota del último examen de la facultad. Quien no haya sentido esa sensación que tire la primera piedra o que levante la mano, eso es menos doloroso. ¿Cuál fue el momento en el que más sufristeis por estar nerviosos? ¿Qué hicisteis? ¿Cuál ha sido la mayor tontería que habeis hecho por culpa de los nervios? Yo he hecho varias. Algún día os las contaré. Pero no hoy. Estoy demasiado nerviosa. Mi vida está cambiando. Y eso me anuda el estómago. Para bien, espero.